El Ministerio de Seguridad Pública, a través de la Subsecretaría de Prevención del Delito, informó que la Región de Antofagasta cerró el año 2025, con 39 víctimas de homicidio consumado, lo que representa una disminución de 11 casos respecto del año 2024, con una reducción del 22,9% en la tasa por cada 100 mil habitantes.
El Informe Nacional de Víctimas de Homicidios Consumados en Chile 2025 realizado por el Centro para la Prevención de Homicidios y Delitos Violentos (CPHDV), detalla una baja significativa en los homicidios consumados, tanto en número absoluto como en tasa. Se trata de 11 casos menos que en el 2024, aumento de contextos interpersonales (+14,2), disminución de homicidios asociados a crimen organizado (-13,2) y uso de arma de fuego con variación mínima respecto al año anterior.
La Delegada Presidencial de la Región de Antofagasta, Karen Behrens Navarrete, destacó que “desde el año 2022 hemos logrado una baja sustantiva en la tasa de delitos, resultado directo de la estrategia nacional de seguridad y del trabajo coordinado de nuestras policías. Estos avances responden a una hoja de ruta clara, que incluye planes como ‘Calles sin Violencia’ y el fortalecimiento institucional impulsado con la creación del Ministerio de Seguridad. Además, desde el Ministerio del Interior se ha apoyado al Ministerio Público mediante la Brigada ECOH, especializada en la persecución de delitos violentos. La autoridad, felicitó el trabajo de Carabineros de Chile y de la Policía de Investigaciones, “cuyo despliegue ha sido fundamental, y a la vez, hacemos un llamado a que las nuevas autoridades continúen profundizando esta estrategia, porque con ella entregamos más seguridad a nuestras regiones y al país”.
Por otra parte la Delegada Karen Behrens agregó que “se ha realizado una inversión importante en infraestructura policial: la renovación de comisarías, retenes, cuarteles y la reposición total de vehículos para Carabineros, además de recursos destinados al resguardo de fronteras y al fortalecimiento tecnológico. Todo esto contribuye directamente a mejorar la labor policial y la seguridad de nuestras comunidades”.
TENDENCIA HISTÓRICA
El registro muestra una disminución sostenida de homicidios consumados desde el año 2022, alcanzando el año pasado la cifra más baja desde el 2020, con 39 víctimas bajo una tasa regional de 5,4 por cada 100 mil. De ellos un 92,3% corresponden a hombres y 7,7% a mujeres, mientras que las víctimas corresponden a 66,7% de nacionalidad chilena y un 33,3% a extranjeras. Un 43,6% utilizó un arma de fuego para consumar el delito y un 41,0% un objeto cortopunzante. Mientras que el contexto utilizado fue de un 46,2% interpersonal y un 30,8% asociado a delito o grupos organizados. Por último, un 59% de los homicidios ocurrió en la vía pública y un 20,5% en un domicilio particular.
El Seremi de Seguridad Pública de la Región de Antofagasta, Jorge Cortés-Monroy De La Fuente, explicó que “las cifras del Centro de Estudios y Análisis del Delito confirman una disminución superior al 20% en los homicidios consumados durante 2025 respecto del año 2024, pasando de 50 a 39 casos. Esta baja no es una sorpresa: corresponde al seguimiento permanente que realizamos en los comités policiales y muestra que el trabajo coordinado está dando resultados concretos. En los primeros dos meses de este año registramos solo tres homicidios, la mitad de los que ocurrieron en igual período del 2025. Dos de esos casos ya están esclarecidos y el tercero avanzando en investigación, lo que demuestra la seriedad y eficacia del trabajo de la Policía de Investigaciones y de la Brigada de Homicidios, fortalecida en este gobierno”.
“La Fiscalía ECOH también ha tenido un rol clave en apoyar investigaciones complejas y llevar a los responsables ante la justicia. Durante 2025, cerca del 80% de los casos de homicidios quedaron esclarecidos, dejando apenas un 20% pendiente y en proceso investigativo, lo que evidencia que no existe impunidad en los delitos más graves. El análisis estadístico muestra que la mayoría de las víctimas y de los imputados son chilenos, lo que marca un cambio respecto de años anteriores, donde hubo una mayor participación de extranjeros. Hoy vemos menos casos asociados a crimen organizado y más hechos derivados de conflictos interpersonales, generalmente con uso de arma blanca y no de arma de fuego. Esto es coherente con las características de la población afectada, mayoritariamente jóvenes entre 18 y 39 años” agregó el Seremi.
Por último el Seremi Cortés-Monroy detalló que “en cuanto a la distribución territorial, los homicidios se concentran principalmente en Antofagasta y Calama. Sin embargo, este año Calama no registra casos, mientras que Tocopilla —una comuna que históricamente no presentaba este tipo de hechos— suma dos, ambos ya esclarecidos y con imputados identificados. Esto refuerza la importancia de focalizar intervenciones preventivas y de mantener el trabajo investigativo oportuno”.
TRABAJO DE LAS POLICÍAS
Delitos de mayor connotación social cuyas cifras van a la baja, pero que siguen preocupando a las autoridades y a las policías, donde se han establecido diversas estrategias e innumerables acciones de control territorial y de fortalecimiento de las herramientas de investigación.
El Jefe de Zona Carabineros de la Región de Antofagasta, Cristian Montre Soto, destacó que “desde 2022 hemos logrado una disminución sostenida en los casos de homicidios. Llegamos a estar en una tasa cercana a 6 por cada 100 mil habitantes y hoy registramos 5,4, lo que refleja un resultado muy significativo. Este logro no es solo de Carabineros, sino del trabajo integrado con todos los actores responsables de la seguridad pública. En la región de Antofagasta, por ejemplo, la Policía de Investigaciones ha alcanzado más de un 70% de efectividad investigativa durante 2025, llegando incluso a bordear el 80%, lo que ha sido clave para contener y evitar que estos hechos aumenten”.
El General Montre agregó que “a esto se suma el trabajo preventivo que desarrollamos en coordinación con el Gobierno, especialmente a través del Plan ‘Calles sin Violencia’, orientado a reducir homicidios y lesiones en los sectores y horarios de mayor riesgo. Gracias a ello, este año registramos solo tres casos de homicidios, frente a los seis que teníamos en igual periodo del año anterior. Si bien hay hechos muy graves ocurridos en el 2024 vinculados al crimen organizado —cuyos responsables fueron detenidos por PDI y Carabineros—, hoy más del 90% de los homicidios de 2025 están asociados a conflictos interpersonales o familiares y no a organizaciones criminales. Esto demuestra que el trabajo coordinado está dando resultados concretos en la reducción del crimen organizado y en la seguridad de nuestras comunidades”, finalizó.
Por su parte, el Jefe de la Región Policial, Prefecto Inspector Freddy Castro Crespo, valoró las cifras entregadas en este informe “estamos muy conformes con los resultados obtenidos gracias al trabajo de la Brigada de Homicidios de Antofagasta y Calama, junto al apoyo de nuestros peritos del laboratorio y criminalística. El trabajo profesional en los primeros momentos de un sitio del suceso es clave y hoy contamos con una brigada de homicidios en Calama, un avance enorme que fortalece la investigación y entrega más seguridad a la comunidad. De los 37 homicidios ocurridos durante 2025, 32 fueron investigados por la PDI, y en cerca del 80% hay imputados detenidos. Eso demuestra que las policías están haciendo su labor de manera seria, coordinada y efectiva, junto al ecosistema de seguridad en el que participa el Ministerio de Seguridad, Carabineros de Chile, el Ministerio Público y la Seremi de Justicia”.
“Este año llevamos tres homicidios, frente a los seis registrados en el mismo periodo del año anterior. Dos de ellos ocurrieron en Tocopilla y están vinculados a consumo de alcohol, drogas y el uso de arma blanca; ambos tienen imputados detenidos. El tercer caso continúa en investigación, pero todos están fuera del ámbito del crimen organizado, correspondiendo más bien a hechos interpersonales. La coordinación con el Ministerio Público ha sido fundamental: cada vez que contamos con antecedentes o posibles identidades, los fiscales gestionan las órdenes judiciales necesarias para avanzar rápidamente. Esa articulación entre las instituciones es lo que permite dar seguridad y tranquilidad a la ciudadanía”, concluyó el prefecto inspector de la PDI.
