Infectólogo de la UA, Dr. Francisco Salvador explica las formas de contagio, síntomas y medidas de prevención de esta enfermedad.
La reciente alerta epidemiológica asociada a posibles contagios de la cepa Andes del virus Hanta en un crucero internacional, situación que incluso motivó protocolos sanitarios en Europa, volvió a poner en el centro de la discusión la importancia de la prevención y la detección precoz de esta enfermedad, especialmente en países como Chile, donde el virus es endémico en algunas zonas.
Frente a este escenario, el académico del Departamento de Ciencias Médicas de la Facultad de Medicina y Odontología de la Universidad de Antofagasta (UA) e infectólogo, Dr. Francisco Salvador Sagüez, explicó que, si bien la posibilidad de una propagación masiva es baja, es fundamental que la población conozca las formas de contagio, síntomas y medidas de prevención.
“El hantavirus no es un virus altamente contagioso como el COVID-19 o la influenza. En el caso de la cepa Andes, que es la única con evidencia de transmisión persona a persona, el contagio requiere contacto estrecho y prolongado con fluidos de una persona enferma”, explicó el especialista.
El infectólogo detalló que, en espacios cerrados como un crucero, el riesgo de transmisión masiva sigue siendo bajo, ya que los contagios secundarios suelen darse principalmente entre convivientes, cuidadores o personas con contacto directo con secreciones respiratorias o sangre del paciente.
“El verdadero riesgo del hantavirus sigue estando asociado al contacto con roedores infectados o con sus excretas contaminadas. Por eso la prevención continúa siendo la herramienta más importante”, enfatizó.
Síntomas de alerta
Uno de los mayores desafíos del virus Hanta es que sus síntomas iniciales pueden confundirse fácilmente con cuadros gripales comunes o incluso con COVID-19.
Entre los primeros signos aparecen fiebre, dolor muscular intenso, dolor de cabeza, malestar general y cansancio. Sin embargo, el Dr. Salvador señaló que existen algunas señales de alerta que podrían orientar hacia un caso sospechoso.
“Las mialgias son particularmente intensas, especialmente en espalda baja, muslos y caderas. Además, pueden aparecer pequeños sangrados, puntos rojos en la piel o encías, asociados a una baja de plaquetas”, indicó.
El académico de la UA agregó que síntomas como dolor abdominal, vómitos y diarrea también pueden aparecer en etapas iniciales y deben generar sospecha, sobre todo en personas que hayan estado en sectores rurales, cabañas, campamentos o zonas con presencia de roedores.
Evolución rápida y peligrosa
El Dr. Salvador advirtió que el cuadro puede agravarse rápidamente entre el tercer y sexto día de enfermedad, evolucionando hacia el denominado Síndrome Cardiopulmonar por Hantavirus, una condición grave que requiere manejo intensivo.
“La transición puede ser muy brusca. El paciente comienza con dificultad respiratoria, sensación de opresión en el pecho y compromiso cardiovascular. En pocas horas puede desarrollar insuficiencia respiratoria severa y shock”, sostuvo el Dr. Salvador.
Por esta razón, insistió en que ante síntomas sospechosos es clave acudir tempranamente a un centro asistencial y no esperar que la enfermedad avance.
Medidas de prevención
El académico de la UA explicó que el virus puede mantenerse activo durante algunas horas o incluso días en ambientes húmedos y oscuros contaminados con orina o fecas de roedores, por lo que recomendó extremar las medidas de limpieza y ventilación en lugares de riesgo.
“No se debe barrer ni aspirar en seco lugares cerrados donde pueda haber excretas de ratones. Lo correcto es humedecer con solución clorada, dejar actuar y luego limpiar con elementos desechables”, explicó el Dr. Salvador.
Entre las principales recomendaciones entregadas por el especialista destacan el mantener alimentos almacenados en recipientes cerrados, evitar la acumulación de basura y maleza, sellar posibles accesos de roedores, ventilar por al menos 30 minutos cabañas o espacios cerrados antes de ingresar; y utilizar mascarilla y guantes al limpiar lugares con posible presencia de excretas.
Asimismo, señaló que en caso de convivir o cuidar a una persona sospechosa de Hantavirus, se recomienda el uso de mascarillas KN95 o N95, ventilación permanente y evitar compartir utensilios personales.
Prevención y vigilancia
El Dr. Francisco Salvador hizo el llamado a evitar el pánico, aclarando que históricamente no se han registrado epidemias masivas por transmisión entre personas. “En más de 30 años de seguimiento epidemiológico, lo que se han observado son pequeños grupos familiares o contactos estrechos, no pandemias. La clave sigue siendo la prevención, la vigilancia y el diagnóstico precoz”, puntualizó.
Finalmente, el infectólogo recordó que el avance de las zonas urbanas hacia hábitats naturales y fenómenos como los incendios forestales han favorecido el desplazamiento de roedores hacia áreas pobladas. “Debemos entender que el principal desafío es convivir de manera más segura con el entorno natural. La educación y la prevención siguen siendo fundamentales para disminuir los riesgos”, concluyó el Dr. Salvador.
