El parlamentario insistió al Ministerio de Obras Públicas “a adoptar una decisión definitiva” sobre el contrato de concesión, luego de otro episodio que afectó al área de laboratorio del centro de referencia de la macrozona norte.
El diputado Jaime Araya emplazó al Ministerio de Obras Públicas a adoptar una decisión definitiva respecto de la concesión del Hospital Regional de Antofagasta, luego de una nueva inundación que afectó las instalaciones del laboratorio del recinto asistencial. El parlamentario advirtió que este tipo de episodios no solo genera daños materiales, sino que afecta directamente la atención de los pacientes y el funcionamiento de servicios críticos del hospital.
“Nuevamente tenemos una inundación en el laboratorio del Hospital Regional de Antofagasta. ¿Hasta cuándo tenemos que esperar para que el Ministerio de Obras Públicas tome la decisión de ponerle término a la concesión que tiene SACYR?”, señaló Araya.
Para el legislador, “esta situación va a tener impacto en la urgencia, en los tiempos de resolución de los exámenes y, finalmente, en las personas que están esperando saber qué es lo que tienen y en las decisiones que deben tomar los médicos”.
El parlamentario recordó que este tipo de situaciones se ha registrado reiteradamente y cuestionó las medidas que se han adoptado para evitar que vuelvan a ocurrir. “Este episodio lo hemos vivido reiteradamente. Entonces, corresponde preguntarse: ¿cuántas multas se han cursado?, ¿qué ha hecho la inspección técnica de este contrato?, ¿qué medidas concretas se han adoptado para fiscalizar el cumplimiento de las obligaciones de la concesionaria? No podemos normalizar que un hospital de esta importancia enfrente una y otra vez problemas que terminan afectando su capacidad de atención”, afirmó.
Araya también pidió que se esclarezca el rol de los organismos encargados de fiscalizar el contrato y las eventuales responsabilidades que pudieran existir frente a la reiteración de estos hechos.
“Yo le pido al Ministerio de Obras Públicas que se ponga la mano en el corazón y en el lugar de las familias que sufren con este tipo de situaciones. Aquí no estamos hablando simplemente de una filtración o de un problema de infraestructura: estamos hablando de pacientes que esperan atención y de médicos que necesitan contar oportunamente con los resultados de los exámenes para tomar decisiones”, sostuvo.
