Cada 27 de septiembre se conmemora el Día Nacional del Donante de Órganos en honor a Pamela Toledo, la primera donante pediátrica de Chile, cuyo legado de solidaridad perdura.
• Actualmente, más de 2.200 personas se encuentran en lista de espera nacional para recibir un trasplante.
• La enfermera coordinadora local de Procuramiento y Trasplante del HRA, Niselva Coz, detalla el riguroso proceso médico, desmiente falsas creencias y destaca que la empatía puede dar una nueva oportunidad de vida a entre tres y cuatro receptores por donante.
Este domingo 27 de septiembre, Chile conmemora el Día Nacional de la Donación de Órganos, fecha instaurada en honor a Pamela Toledo, una niña de 12 años residente de Talca que falleció en 1995 debido a un aneurisma. Pamela había expresado previamente a su familia el deseo de convertirse en donante. Tras su deceso, sus seres queridos respetaron su voluntad, convirtiéndola en la primera donante pediátrica de órganos en la historia del país; un acto de amor y empatía que hoy inspira a toda la nación.
En este contexto, la necesidad de generar conciencia es urgente: según datos oficiales del Ministerio de Salud, en Chile existen aproximadamente 2.277 personas en la Lista de Espera Nacional para recibir un trasplante este 2026.
Balances locales: La labor del Hospital Regional de Antofagasta
En el Hospital Regional de Antofagasta (HRA), la Unidad de Procuramiento de Órganos realiza una labor ininterrumpida para brindar esperanzas a pacientes en todo el país. Durante el año 2025, la red local registró nueve donantes efectivos (ocho pertenecientes al HRA y uno a la Clínica Bupa). En lo que va del presente año 2026, la cifra ya alcanza los ocho donantes efectivos.
Un proceso riguroso: “Mientras hay vida, la prioridad es salvarla”
Frente a las dudas que surgen en la ciudadanía, Niselva Coz Villalobo, enfermera coordinadora local de Procuramiento y Trasplante del HRA, enfatiza el protocolo médico que se aplica antes de considerar a una persona como posible donante:
“Lo primero que hay que entender es que un posible donante es un paciente que todavía está vivo. Por eso, se hace todo lo médicamente posible para salvar esa vida; nosotros trabajamos acá para salvar vidas”, señala Niselva Coz. Solo cuando la evolución neurológica no es favorable y se confirma un daño cerebral irreversible (con un diagnóstico neurocrítico y una puntuación en la escala de Glasgow inferior a 7 puntos), se realizan evaluaciones rigurosas por especialistas en neurología o neurocirugía y exámenes específicos (como el test de apnea) para certificar la muerte cerebral.
Asimismo, la profesional aclara que no todos los fallecidos pueden ser donantes. Solo son aptos aquellos con muerte neurológica (causada por un traumatismo encéfalo craneano grave, accidente cerebrovascular o neuroinfección). Pacientes con otras patologías, como cáncer o enfermedades infecciosas y virales, quedan descartados para garantizar la óptima condición de los órganos a trasplantar.
Mitos comunes sobre la donación
Uno de los pilares de la labor educativa que encabeza el equipo del Hospital Regional de Antofagasta radica en despejar las falsas creencias y mitos que rondan a este procedimiento. Al respecto, la enfermera Niselva Coz aclara que una de las confusiones más frecuentes entre la ciudadanía es equiparar el coma con la muerte cerebral. “Coma significa que todavía tu cerebro tiene una actividad cerebral. En cambio, la muerte cerebral es el cese total, irreversible e inequívoco de las funciones cerebrales”, precisa la profesional, remarcando que únicamente en este último escenario médico se puede iniciar la certificación del paciente como potencial donante.
De igual manera, la coordinadora de Procuramiento abordó la idea errónea de que el acceso a trasplantes se encuentra supeditado al nivel socioeconómico de los pacientes. Al respecto, desmintió categóricamente que solo las personas con altos ingresos puedan acceder a un órgano, explicando que “el trasplante siempre responde a una coordinación total y existe una lista a nivel nacional elaborada de manera transparente por el Instituto de Salud Pública (ISP)”. Según detalla Coz, la asignación se realiza mediante rigurosos estudios médicos donde el factor determinante es la compatibilidad biológica entre el receptor y el donante.
La conversación familiar: Romper el tabú para respetar la voluntad
En Chile, desde el año 2020, la ley establece que todo ciudadano mayor de 18 años (chileno o extranjero residente) es legalmente donante, a menos que haya presentado manifestación expresa en contrario ante notario e inscrita en el Registro Civil. Sin embargo, en el momento del fallecimiento, el equipo de salud siempre consulta con la familia para rectificar esta decisión.
“Hablar de donación en el hogar es complejo porque a menudo se asocia erróneamente con llamar a la muerte. Pero expresarle a nuestros seres queridos la voluntad en vida evita dejarles un peso o una incertidumbre en un momento de dolor”, explica Niselva Coz. La especialista agrega que esta postura también se puede manifestar de forma abierta entre amigos y conocidos.
Al finalizar, la enfermera coordinadora del Hospital Regional de Antofagasta hizo un llamado a informarse adecuadamente y perder el temor al tema: “Hablar de donación es hablar de solidaridad y empatía. A pesar de estar atravesando un momento muy difícil, la decisión de una persona o de una familia puede significar una nueva oportunidad y esperanza para otras. Por cada donante efectivo, se pueden beneficiar entre 3 y 4 receptores de órganos”.
DIFERENCIA TÉCNICA: PROCURAMIENTO VS. DONACIÓN
• Procuramiento de órganos: Corresponde al proceso clínico, médico y quirúrgico mediante el cual se realiza la extracción de los órganos donados en condiciones óptimas para su posterior trasplante.
• Donación de órganos: Corresponde al acto voluntario, altruista y explícito (o consagrado por la ley) de manifestar la disposición a que los órganos propios sean utilizados para salvar o mejorar la vida de otras personas tras el fallecimiento.
