En el marco de la conmemoración del Día Mundial del Ataque Cerebrovascular (ACV), el Hospital Regional de Antofagasta desarrolló una importante jornada de actualización dirigida a profesionales de la salud y estudiantes de medicina, con el objetivo de fortalecer los conocimientos, optimizar la respuesta clínica y promover la detección oportuna de esta patología, que durante 2025 provocó el ingreso de 400 pacientes al principal recinto asistencial de la región.
La actividad, organizada por el Servicio de Neurología del HRA, reunió a especialistas de distintas áreas clínicas, particularmente de los servicios de urgencia y unidades de pacientes críticos, además de profesionales de otros estamentos y futuros médicos, quienes participaron en diversas exposiciones relacionadas con los avances en diagnóstico, tratamientos y reorganización de la red asistencial.
La jornada también contó con la presencia de autoridades regionales, entre ellas, la diputada Marcela Hernando, quien acompañó a los equipos de salud y manifestó su apoyo a estas iniciativas de actualización profesional, destacando la importancia de fortalecer los conocimientos médicos frente a enfermedades de alto impacto para la población.
El Dr. Agustín Brante, jefe del Servicio de Neurología del Hospital Regional de Antofagasta, explicó que la relevancia de estos encuentros radica en la alta incidencia de una enfermedad que constituye la segunda causa de mortalidad en Chile y la primera de discapacidad en adultos a nivel mundial.
“Al ser una patología tan importante, tanto por su mortalidad como por las secuelas que deja, los investigadores a nivel mundial están constantemente realizando estudios. Por lo tanto, hay novedades todos los años y yo me atrevería a decir que todos los meses hay novedades respecto al manejo del ataque cerebrovascular”, explicó el especialista, enfatizando que la actualización permanente resulta fundamental para incorporar los últimos avances terapéuticos.
FORTALECIMIENTO DE LA RED ASISTENCIAL
Uno de los principales temas abordados durante la jornada estuvo relacionado con los cambios en los protocolos de derivación de pacientes dentro de la red regional, además de las actualizaciones en terapias de reperfusión, como la fibrinólisis y la trombectomía mecánica, procedimiento que comenzó a desarrollarse este año en Antofagasta en el sector privado y cuya implementación futura en la salud pública representa uno de los desafíos pendientes.
Según explicó el Dr. Brante, durante 2025 el HRA registró aproximadamente 400 ingresos por ataques cerebrovasculares a través de su servicio de urgencia, mientras que para toda la Región de Antofagasta se estima una cifra cercana a los 800 casos anuales.
En este contexto, la directora subrogante del Hospital Regional de Antofagasta, Dra. Yoselyn Castillo, destacó la importancia de respaldar estas instancias formativas, especialmente considerando las consecuencias que puede generar un ACV en la calidad de vida de quienes lo padecen.
“Hoy para nosotros como equipo directivo es fundamental hacer un respaldo a todos nuestros funcionarios y a la red de la capacitación en lo que es los accidentes cerebrovasculares, una causa de mortalidad y de secuela funcional muy importante”, señaló la autoridad hospitalaria.
Asimismo, Castillo destacó que estas iniciativas permiten fortalecer las competencias de los equipos clínicos que intervienen en las distintas etapas de atención, desde el ingreso de un paciente a urgencias hasta su manejo en las unidades de mayor complejidad, subrayando también la necesidad de continuar trabajando junto al Servicio de Salud de Antofagasta en el fortalecimiento de la red asistencial.
RECONOCER LOS SÍNTOMAS PUEDE SALVAR VIDAS
Más allá de la capacitación de los equipos médicos, los especialistas insistieron en la importancia de que la comunidad conozca las principales señales de alerta de un ataque cerebrovascular, considerando que una atención oportuna puede marcar la diferencia entre una recuperación favorable, una discapacidad permanente o incluso la muerte.
En este sentido, el Dr. Brante advirtió que la pérdida repentina de fuerza en un brazo o una pierna, las dificultades para hablar, la inestabilidad al caminar y la asimetría facial constituyen señales que requieren atención médica inmediata, incluso cuando se presenta solamente una de ellas.
“Esos síntomas, basta con uno solo para sospechar un ataque cerebrovascular y eso implica una consulta médica urgente”, enfatizó el neurólogo, agregando que, a medida que transcurre el tiempo, las posibilidades de acceder a tratamientos efectivos disminuyen considerablemente.
Finalmente, el especialista recordó que una proporción importante de estos episodios puede prevenirse mediante el control adecuado de enfermedades crónicas como la hipertensión arterial y la diabetes, junto con evitar el tabaquismo, mantener una alimentación saludable y realizar actividad física regularmente.
