La comunidad artística y cultural de Antofagasta se encuentra de luto tras el fallecimiento del reconocido pintor, diseñador gráfico, gestor cultural y ex director de la Corporación Cultural de Antofagasta Marko Franasovic Bojanovic, figura fundamental en el desarrollo de las artes visuales del norte de Chile y uno de los principales impulsores de la escena contemporánea regional desde la década de 1990.
Dueño de un lenguaje visual profundamente ligado al territorio, Franasovic construyó una obra marcada por el expresionismo figurativo, donde los colores intensos, los trazos prolongados y la carga emotiva se transformaron en un puente de comunicación con la comunidad. Su pintura dialogó permanentemente con la memoria urbana, el paisaje costero, los símbolos patrimoniales y la vida cotidiana de Antofagasta, configurando una identidad estética reconocible y auténtica.
Su taller —al que definía como su “templo creativo”— fue el espacio donde convergieron el diseño, la docencia y la creación pictórica, en jornadas nocturnas que reflejaban su concepción del arte como un acto íntimo, reflexivo y profundamente libre.
A lo largo de más de tres décadas de trayectoria, desarrolló una intensa labor expositiva con muestras individuales y colectivas, entre las que destacan hitos como su retrospectiva “Franasovic, 20 años”, además de su exposición “Buques, Diablos y Flores”, presentada en el Museo Regional de Antofagasta, donde sintetizó los imaginarios que marcaron su vida: los diablos patrimoniales nortinos, los barcos del borde costero y las flores como símbolo de resistencia vital en el desierto.
Su aporte trascendió la producción artística. Fue presidente de la Asociación de Pintores y Escultores de Chile (APECH) Antofagasta, miembro del directorio de la Corporación Cultural de Antofagasta y delegado de la Pinacoteca Andrés Sabella, desde donde resguardó parte importante del patrimonio visual de la ciudad.
En el ámbito formativo, ejerció como docente en diversas instituciones de educación superior y dedicó gran parte de su vida a la enseñanza y a la mediación artística con niños, niñas y jóvenes, convencido de que la pintura era una herramienta de autoconocimiento, expresión emocional y construcción de identidad. Esta vocación se materializó recientemente en el programa “Todos Pintan”, iniciativa de la Corporación Cultural de Antofagasta que llevó el arte al espacio público, fomentando la participación comunitaria y el acceso democrático a las artes visuales.
Franasovic fue también un articulador de la escena cultural local, organizando muestras generacionales, proyectos Fondart y encuentros de arte que reunieron a creadores emergentes y consagrados, contribuyendo a posicionar a Antofagasta como un polo artístico en el norte del país.
Su legado se proyecta no solo en su vasta producción —con más de un centenar de exposiciones— sino también en las generaciones de artistas, estudiantes y gestores culturales que encontraron en su trabajo un impulso creativo y una mirada profundamente territorial.
La partida de Marko Franasovic deja un vacío irreparable en la cultura regional, pero su obra, su pensamiento y su compromiso con la comunidad permanecerán como parte esencial de la memoria visual y afectiva de Antofagasta.
La Corporación Cultural de Antofagasta y el mundo de las artes expresan sus más sentidas condolencias a su familia, amistades, estudiantes y a toda la comunidad que fue parte de su camino creativo.
Durante la jornada se informará el lugar y horario en donde se realizará su responso.
