El Hospital Regional de Antofagasta gestionó una modernización largamente esperada: la llegada del nuevo instrumental para cirugía cardíaca y un avanzado sistema de monitorización sanguínea en línea, ambos adquiridos a través del contrato de concesión. Una inversión cercana a las doce mil UF —aproximadamente cuatrocientos ochenta millones de pesos— que marca un paso firme en la mejora de la atención cardiovascular de la región.
La jefa del Departamento de Equipos Médicos del HRA, Priscila Hachin, explicó que se trató de la compra de “instrumental quirúrgico para cirugía cardíaca y un equipo de monitorización de gases en línea de parámetros sanguíneos”. Detalló que esta reposición corresponde al sexto año de explotación del contrato: “Este requerimiento se financió a través del fondo de ejecución, y en el caso de la unidad de monitorización sanguínea en línea, se financió a través del fondo de reserva”.
El instrumental ya se ha recibido en su mayoría y continúa llegando en remesas finales. Respecto al monitor, sostuvo que “ya fue entregado y fue capacitado el personal… y se hizo la gestión de compra de insumos para que pueda ya empezar con su uso”.
Impacto directo en la atención cardíaca
Para el director (s) del Hospital Regional de Antofagasta, Dr. Antonio Cárdenas, esta modernización es estratégica para enfrentar uno de los grandes desafíos sanitarios: “Esta inversión es de gran relevancia porque nos va a permitir enfrentar las enfermedades cardiovasculares que son una de las principales causas de muerte”.
El directivo añadió que la renovación apunta a mejorar la capacidad resolutiva del centro asistencial: “Esto permite renovar completamente el material que ahora disponemos para dar una mejor y eficiente atención a nuestra población”. Y, en un esfuerzo que cruza distintas especialidades, destacó que este avance es parte de un proceso más amplio: “No solamente estamos preocupados de mejorar en el ámbito cardioquirúrgico sino que en todos los ámbitos de las especialidades del hospital”.
Por otra parte, el inspector fiscal del contrato de concesión, Mauricio Miranda, subrayó la importancia de este tipo de adquisiciones realizadas bajo este modelo: “Siempre estamos tratando de apurar estos procesos… y de que se cumplan los más altos estándares posibles en la compra de este tipo de equipamiento”. Agregó que gracias a la concesión “es posible adquirir tecnología de alta gama en muy corto tiempo, cosa que no siempre es posible en hospitales públicos”.
El valor del CDI OneView: monitoreo en tiempo real para mayor seguridad
Entre los equipos incorporados destaca el Terumo CDI OneView, un sistema de monitorización sanguínea continua que permite conocer parámetros críticos sin necesidad de realizar múltiples gasometrías durante la cirugía.
Este dispositivo opera mediante sensores ópticos y electrodos ubicados en el circuito extracorpóreo, entregando información inmediata al equipo clínico. Sus capacidades permiten observar variaciones en pH, pO₂, pCO₂ (presión de oxígeno y presión de dióxido de carbono), potasio, saturación arterial y venosa, además de hematocrito y hemoglobina, transformando la sangre del paciente en un registro dinámico minuto a minuto.
El sistema es la herramienta principal del perfusionista en cirugías con circulación extracorpórea, ya que facilita la perfusión dirigida por objetivos mediante el cálculo continuo de parámetros como el DO₂ y VO₂ (entrega y consumo de oxígeno por los tejidos). Esto asegura que los tejidos reciban el oxígeno necesario, reduciendo los riesgos de complicaciones renales o neurológicas posteriores.
Además, su capacidad de alertar cambios bruscos en variables críticas otorga una capa adicional de seguridad, permitiendo al equipo reaccionar de inmediato ante eventuales desbalances.
