En el marco del Día Mundial de la Concienciación sobre el Autismo, el Servicio de Salud de Antofagasta (SSA) reafirma su compromiso con la implementación de la Ley 21.545, buscando derribar barreras de acceso y garantizar un diagnóstico oportuno para los menores de las nueve comunas de la región.
Cada 2 de abril, el mundo se viste de azul bajo el lema “Autismo y humanidad”. En nuestra zona, el desafío es mayúsculo: según cifras de la Atención Primaria de Antofagasta, se estima que existe un promedio de 4,5 menores en el espectro autista por cada sala de clases en establecimientos municipales.
Programa AIDIA: Fortaleciendo la Red
Uno de los pilares de este avance es el Programa de Reforzamiento para la Atención Integral para el Desarrollo Infanto-Adolescente (AIDIA). Esta iniciativa ha permitido a Calama y Antofagasta fortalecer salas de atención especializadas y capacitar a equipos locales.
Sobre este punto, Gonzalo Luna, referente de Programas Transversales del Departamento de Atención Primaria del SSA, destaca el impacto técnico de la estrategia. “Nuestra prioridad ha sido dotar a los equipos de las herramientas necesarias para que el diagnóstico no sea un proceso aislado, sino el inicio de un acompañamiento real. Con el programa AIDIA, estamos acortando distancias y asegurando que la atención primaria sea la puerta de entrada a un sistema que comprende y respeta la neurodiversidad”.
Ejes de Gestión Regional
La implementación de la Ley TEA exige transformar el modelo de atención tradicional hacia uno basado en las necesidades especiales de atención en salud, un desafío que el SSA aborda actualmente a través de tres pilares estratégicos interconectados. La estrategia se fundamenta en un modelo de atención continua que inicia con el fortalecimiento de la detección temprana mediante la aplicación sistemática del test M-CHAT en los controles de salud infantil de todos los CESFAM, garantizando una alerta precoz frente a posibles señales. Este primer paso se vincula directamente con un diagnóstico oportuno que busca reducir las brechas de acceso y los tiempos de espera, permitiendo una confirmación clínica ágil que evite la incertidumbre familiar. Finalmente, el ciclo se cierra con un acompañamiento integral, donde la incorporación de terapias especializadas y protocolos específicos asegura que cada niño y niña reciba un cuidado sostenido y coherente con sus necesidades individuales a lo largo del tiempo.
Al respecto, Luna enfatiza que el trabajo no se agota en lo clínico, sino que “la implementación de la Ley 21.545 nos exige una mirada integral. No se trata solo de aplicar un test, sino de entender que detrás de cada niña, niño o adolescente hay una familia que requiere orientación y apoyo constante. Estamos trabajando para que cada CESFAM de nuestra región cuente con protocolos que faciliten el acceso oportuno, velando por que la atención sea integral y ajustada a las necesidades de las personas autistas y sus familias”.
Educación Comunitaria
Por su parte, el director (s) del Servicio de Salud Dr. Sebastián Villarroel, explicó que “la meta para este 2026 es que la normativa sea una realidad tangible. Es decir, que todos seamos actores activos para la inclusión, porque las personas autistas sí pueden estar con los demás, sí pueden expresar sus sentimientos, sí se comunican y se relacionan con los demás. El desafío regional es que la inclusión deje de ser un concepto y se convierta en una práctica cotidiana en nuestra red asistencial”.
Con la consolidación de las salas AIDIA y la mejora en la coordinación, la Región de Antofagasta busca garantizar una salud que verdaderamente no deje a nadie atrás.
