TECNOLOGÍA QUE CAMBIA VIDAS: HRA reactiva entrega de bombas de insulina para pacientes con diabetes tipo 1

Hospital Regional de Antofagasta retomó, después de más de seis años, la implementación de microinfusores de insulina a través de la Ley Ricarte Soto, tecnología que permite mejorar el control de la enfermedad y disminuir significativamente la carga que enfrentan diariamente los pacientes.

Menos inyecciones, mayor autonomía y una tecnología capaz de adaptarse a las necesidades de cada momento del día. Ese es el cambio que comienza a experimentar un nuevo grupo de pacientes con diabetes tipo 1 del Hospital Regional de Antofagasta (HRA), luego de que el establecimiento reactivara la entrega e instalación de bombas de insulina mediante la cobertura de la Ley Ricarte Soto.

Los dos primeros dispositivos de esta nueva etapa ya fueron instalados, marcando la reactivación de una prestación que permanecía detenida desde hace más de seis años. Actualmente existen 17 pacientes en lista de espera y el equipo proyecta incorporar a otros dos o tres durante 2026, para posteriormente ampliar progresivamente la cobertura durante 2027.

La Dra. Sally Mir, diabetóloga de la Unidad de Diabetes de Adulto del HRA, explicó que la diabetes tipo 1 implica una importante carga física y emocional, debido a la necesidad de controlar permanentemente los niveles de glucosa, calcular alimentos y administrar múltiples dosis de insulina durante el día.

“La diabetes tipo 1 no es la vida completa de una persona. Los pacientes son padres, madres, esposas, hijos, estudiantes y tienen otras cosas que hacer. La idea de la tecnología es disminuir la carga mental del tratamiento y entregarles una herramienta que se adapte mejor a su día a día”, señaló la especialista.

A diferencia de la administración tradicional mediante lápices de insulina, los nuevos dispositivos permiten ajustar automáticamente el suministro de acuerdo con las variaciones de glucosa y las necesidades del organismo. De esta manera, pueden entregar más insulina cuando es necesario, disminuirla o incluso suspender temporalmente su administración, reduciendo episodios de hipoglicemia y facilitando un control mucho más dinámico de la enfermedad.

“Hay factores como el ejercicio, las enfermedades, las emociones o simplemente el ritmo de la vida diaria que modifican la glicemia. Esta tecnología se adapta a esos momentos y eso permite disminuir las hipoglicemias repetidas y mejorar la calidad de vida del paciente”, agregó la Dra. Mir.

“LA VIDA ME VA A CAMBIAR UN 100%”
Para Gabriela Reyes, quien vive con diabetes tipo 1 y se controla desde hace aproximadamente cinco años en el HRA, recibir esta tecnología representa mucho más que un cambio en la forma de administrar insulina.

“La vida me va a cambiar un 100%. Ya no voy a estar pendiente de cuánto tengo que pincharme. Antes debía hacerlo cada vez que comía, contar los carbohidratos y volver a inyectarme si la glicemia subía. Ahora simplemente ingreso los carbohidratos en la máquina y listo”, relató.

La paciente destacó especialmente la autonomía que este sistema le entregará en actividades tan cotidianas como salir a comer o compartir en espacios públicos.
“Era muy incómodo estar en la calle, sacar el lápiz, subirse la ropa e inyectarse. Ahora ya no voy a tener que preocuparme de eso de la misma manera”, explicó.

El acceso a estos dispositivos está contemplado dentro de la Ley Ricarte Soto debido al alto costo de su tratamiento e insumos, permitiendo que pacientes que cumplen los criterios clínicos establecidos puedan recibirlos independientemente de si pertenecen a Fonasa o a una Isapre.

Antes de acceder a la bomba de insulina, cada usuario debe atravesar un proceso de evaluación y preparación multidisciplinaria que involucra profesionales de medicina, enfermería, nutrición y psicología, además de mantener adherencia a sus controles y tratamiento.

Gabriela agradeció el acompañamiento recibido durante este proceso. “Muchas gracias por su tiempo y dedicación. Son muy buenos, responden todas nuestras preguntas. Ojalá los pacientes sigan las instrucciones, vengan a sus controles y no pierdan esta oportunidad, porque realmente es única”.

Con la reactivación de este programa, el Hospital Regional de Antofagasta vuelve a incorporar tecnología de alta complejidad no sólo como una herramienta para mejorar indicadores clínicos, sino también para entregar a las personas con diabetes tipo 1 algo igualmente importante: más libertad para vivir su día a día con la enfermedad ocupando un espacio cada vez menor en sus vidas.

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