De los 1.306 casos iniciales registrados al 1 de enero de 2026, la red asistencial de la Región de Antofagasta ha logrado una resolución acelerada de las listas de espera, destacando el impacto de los operativos de fin de semana y el trabajo coordinado de todos los recintos.
A solo días de que concluya el Plan de Alerta Oncológica de 90 días, la Región de Antofagasta registra un sólido 90% de avance en el cumplimiento de sus objetivos. Esto se traduce en la resolución efectiva de la gran mayoría de los 1.306 casos iniciales contabilizados al corte del 1 de enero de 2026.
La positiva cifra fue dada a conocer en el Consejo Integrado para la Red Asistencial (CIRA) por Angélica Salazar, enfermera del Departamento de Gestión del Cáncer y referente del Plan Oncológico Regional del Servicio de Salud Antofagasta (SSA), quien valoró el profundo compromiso humano detrás de la estrategia.
El impacto del operativo del 21 de mayo
Dentro de los trabajos desplegados, las autoridades establecieron que un pilar fundamental para el logro de estos resultados fue la colaboración entre los distintos equipos médicos. En este sentido, destacó el operativo realizado durante el fin de semana largo del 21 de mayo, oportunidad en la que se intervinieron 17 pacientes pertenecientes a la lista de espera de la especialidad de cabeza y cuello, la más abultada en el área oncológica quirúrgica. En dicha jornada participaron especialistas provenientes de Santiago en conjunto con profesionales del Hospital Regional “Dr. Leonardo Guzmán” de Antofagasta (HRA).
Asimismo, en el balance se reconoció el desempeño y compromiso de los distintos recintos de la red regional. En el desglose de cumplimiento definitivo de la meta asignada, el Hospital “Dr. Carlos Cisternas” de Calama lideró con un 100%; seguido por el Centro Oncológico del Norte (CON) con un 97,7%; y el Hospital Regional de Antofagasta con un 87%, establecimiento que además concentró el mayor volumen de pacientes. De igual modo, se relevó el valioso aporte de los equipos de la Atención Primaria de Salud y del Hospital Comunitario “21 de mayo” de Taltal.
Al respecto, Fabiola Roa, directora (s) del SSA destacó el rol de cada establecimiento como parte de una labor planificada con antelación, indicando que “los estamentos de enfermería, matronería, informática y administración resultaron piezas clave para armar un engranaje enfocado en resolver las dificultades de los usuarios”.
Vocación y trabajo en red.
Asimismo, Salazar valoró el compromiso humano detrás de la estrategia: “Ha sido un trabajo arduo, pero también muy enriquecedor, porque cuando el trabajo en equipo da resultados, se refleja el compromiso de toda la red asistencial con nuestros pacientes. Trabajamos junto al Hospital Carlos Cisternas de Calama, con un equipo fortalecido y siempre dispuesto a apoyar las gestiones de contactabilidad y resolución de casos. También contamos con el valioso apoyo del Centro Oncológico del Norte y de la Atención Primaria, cuyos equipos realizaron importantes esfuerzos para avanzar dentro de los plazos establecidos”.
Respecto al rol del HRA, la profesional enfatizó que, gracias al compromiso de sus equipos clínicos, administrativos y de apoyo, fue posible reorganizar procesos y optimizar los recursos disponibles, avanzando significativamente en la resolución de un importante volumen de pacientes y contribuyendo de manera decisiva al cumplimiento de los objetivos propuestos.
“Los resultados reflejan el compromiso, la colaboración y la vocación de servicio de los equipos de toda la red asistencial, quienes, mediante una estrecha coordinación entre establecimientos, lograron dar respuesta a pacientes que requerían una atención prioritaria y avanzar en la resolución efectiva de sus necesidades de salud”, concluyó la referente.
Cabe recordar que este plan de 90 días, inserto en el decreto de Alerta Sanitaria Oncológica, tiene como objetivo asegurar que los pacientes pendientes puedan acceder a su diagnóstico o iniciar oportunamente su tratamiento mediante la resolución acelerada de las listas de espera. La estrategia permitió focalizar los esfuerzos de la red en personas que no habían completado su proceso en los tiempos esperados, fortaleciendo la capacidad de respuesta del sistema y reduciendo las brechas de atención tanto en usuarios GES como No GES.
