En una fecha creada por la propia comunidad para valorar la neurodiversidad, el SSA destaca el trabajo en los centros de salud para eliminar prejuicios, apoyar a las familias y asegurar que nadie pase por una atención médica en soledad.
Cada 18 de junio se celebra en todo el mundo el Día del Orgullo Autista. A diferencia de otras fechas, esta no nació desde los centros de salud, sino desde las propias personas autistas. Su objetivo es muy claro: recordar que el autismo no es una enfermedad que se deba curar, sino una forma única, permanente y valiosa de ser, pensar y percibir el mundo.
Con esta mirada de respeto, el Servicio de Salud Antofagasta (SSA) reafirmó su compromiso de derribar barreras y asegurar que cada persona reciba una atención digna y adaptada a sus necesidades en toda la región, apoyándose firmemente en lo que hoy exige la Ley de Autismo (Ley 21.545).
Acompañar desde la empatía y sin prejuicios
El autismo no es una línea recta, es un espectro amplio donde cada persona brilla con sus propias fortalezas y enfrenta sus propios desafíos. Entendiendo esta realidad, los centros de salud de la región están enfocando sus esfuerzos en acompañar a las personas autistas y sus familias desde el primer momento.
Gonzalo Luna, Referente del Departamento de Atención Primaria del SSA, explicó que el cambio más importante empieza por la forma en que nos comunicamos y tratamos a los demás.
“El Día del Orgullo Autista nos invita a mirar las capacidades de las personas
antes que su condición. En los CESFAM estamos trabajando para detectar el autismo a tiempo, pero también para educar a nuestros propios equipos de salud. Queremos eliminar palabras o etiquetas que causan daño o aíslan. Hoy la comunidad nos pide hablar sencillamente de ‘persona autista’ o ‘en el espectro’, dejando atrás clasificaciones antiguas que solo estigmatizan. La meta es que cada paciente se sienta seguro y respetado”, comentó Luna.
El profesional también recordó una frase que guía esta conmemoración: “Nada sobre nosotros sin nosotros”, destacando que son las propias personas autistas quienes deben liderar las conversaciones sobre sus vidas y derechos.
Derecho a estar acompañados y recibir apoyo
Un punto clave que el SSA quiere recordar a toda la comunidad es que las personas autistas tienen el derecho garantizado por ley a estar siempre acompañadas durante sus consultas médicas, exámenes o si necesitan quedarse hospitalizadas. Ya sea su padre, madre o cuidador, ninguna persona autista tiene por qué enfrentar un entorno médico a solas.
Asimismo, todos los funcionarios de salud tienen el deber de orientar a las familias sobre cómo solicitar su certificación de discapacidad de forma voluntaria. Este trámite no busca etiquetar, sino abrir puertas a herramientas, beneficios y apoyos concretos para lograr una inclusión real en el colegio, el trabajo y la vida diaria.
