El análisis de unas huellas digitales levantadas desde un vehículo fue pieza clave para identificar y posteriormente condenar a una pena superior a 15 años de presidio, a un imputado chileno por su participación en los delitos de robo frustrado de vehículo motorizado, tráfico de drogas, hurto, tenencia ilegal de arma de fuego y tenencia ilegal de municiones.
De acuerdo a una investigación desarrollada por la Fiscalía de Antofagasta y la PDI, el 28 de abril de 2025, el imputado, identificado como Diego Ignacio Rocha Hoyos, llegó junto a un grupo de sujetos a la intersección de calle Matías Rojas con General Velásquez, con la intención de sustraer un Jeep Grand Cherokee que se encontraba estacionado en el lugar.
Los sujetos fracturaron una de las lunetas traseras e ingresaron al vehículo, donde comenzaron a manipular el tablero y su sistema de encendido, sin embargo, la sorpresiva llegada del dueño del móvil hizo que el grupo desistiera y huyera del lugar, llevando consigo una mochila que contenía diversas especies de la víctima.
La diligencia clave para establecer la identidad de uno de los participantes fue precisamente el trabajo pericial realizado en el sitio del suceso. Peritos en huellas dactilares lograron levantar dos impresiones desde el vehículo y cotejarlas con registros dactilares, estableciendo así que tales impresiones correspondían a Rocha Hoyos.
DETENCIÓN
Con este antecedente, se iniciaron diligencias destinadas a ubicar al imputado, quien fue finalmente detenido en mayo de 2025 mientras se desplazaba en un vehículo por Avenida Óscar Bonilla, portando al interior de éste cocaína y marihuana.
Posteriormente, en el domicilio del sujeto se encontraron especies sustraídas a la víctima, dos unidades de control de motor (ECU) y tres llaves inteligentes utilizadas para el encendido de vehículos, además de 63 frascos de ketamina, un arma de fuego, 41 municiones calibre 9 milímetros y dinero en efectivo.
Durante el juicio, la Fiscalía de Antofagasta presentó numerosa evidencia de la participación del detenido, entre ella, la declaración de la víctima, registros fotográficos, pericias huellográficas, especies incautadas y las declaraciones de los funcionarios policiales.
Con estos antecedentes, el Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Antofagasta condenó a Rocha Hoyos a 820 días de presidio por robo frustrado de vehículo motorizado, 400 días por hurto, 6 años por tráfico ilícito de drogas, 4 años por tenencia ilegal de arma de fuego y 2 años por tenencia ilegal de municiones, todo lo cual arroja una condena total de 15 años y 125 días de presidio.
La sentencia establece que, una vez ejecutoriado el fallo, las penas deberán cumplirse de manera efectiva y sucesiva, contando a su favor el tiempo que ha permanecido privado de libertad, esto es, desde el 13 de mayo de 2025 y hasta la fecha en que el fallo quede firme.
Cabe señalar que ahora la defensa del condenado dispone de un plazo para recurrir en contra de la sentencia del tribunal.
