Astrónomo de la UA alerta por creciente basura espacial en baja atmósfera

Según cifras de la NASA actualmente más de nueve ml toneladas de basura espacial “flota” en el espacio causando problemas en telecomunicaciones y riesgos para las misiones.

Desde la década de los 60s, cuando la carrera espacial era prácticamente un monopolio de algunas agencias espaciales de origen estatal, los desechos o basura que se generan a partir de las misiones comenzaron a acumularse en la atmósfera baja, estimándose hoy en más 9 mil toneladas los “escombros” que acompañan a nuestro planeta en su rotación.

Lo anterior, genera muchos problemas, pues esa “basura” cohabita con satélites de todo tipo. La posibilidad de choques es muy real, y con ello, consecuencias graves para muchas aplicaciones, tecnologías, sistemas de medición, GPS y de alertas.

Para Eduardo Unda-Sanzana, director del Centro de Investigación, Educación y Vinculación Astronómica de la Universidad de Antofagasta, este es un problema que amerita una revisión y actualización urgente de los protocolos.

“Lo que más preocupa es la congestión que afecta a la órbita baja de la tierra, espacio que ocupa unos 2 mil kilómetros en torno a la superficie. Falta mucha regulación en este contexto, pues con el tiempo se podría prácticamente inutilizar esa zona”, sostiene el académico de la UA.

El investigador agrega que la alerta debe encenderse pues por tantos fragmentos orbitando, en algún momento pueden reingresar de forma descontrolada a la atmosfera, impactando alguna infraestructura o incluso a una persona. “Debe existir un protocolo o una regulación internacional si ocurriera eso, o por ejemplo, cómo deberíamos actuar ante la alarma pública que se produciría”, precisa el investigador.

La NASA recientemente informó que  existen 25 mil objetos superiores a 10 centímetros de tamaño en órbita, cifra que alcanza los 500 mil si se consideran partículas entre 1 y 10 centímetros, llegando incluso a los 100 millones de elementos al tener en cuenta aquellas superiores a un milímetro.

Desafío Actual

La carrera espacial si bien comenzó en la década de los 60s cuando se lanzaron los primeros satélites, sólo a contar de los 90s se intensificó, incorporándose paulatinamente entes privados no estatales, cuyo fin, es generar negocios más allá de la misma investigación espacial.

“El gran desafío es actualizar las normas, hoy las Naciones Unidas debería priorizar este tema y buscar acuerdos entre los diferentes países. Llegar a esos acuerdos son procesos largos, donde se debe deliberar mucho y aportar abundante evidencia científica. Es también muy importante que la opinión pública tome cartas y se informe al respecto”, señala el doctor Unda-Sanzana.

Soluciones

Está en expansión y no se detendrá. La carrera espacial seguirá avanzando y como efecto no deseado, la basura -intrínseca a toda actividad humana- la acompañará durante todo su desarrollo. El director del Centro de Astronomía de la UA también señala algunas propuestas al respecto.

“Se pueden crear nuevos materiales que conlleven una producción de fragmentos más baja y que no produzcan -eventualmente- alteraciones complejas difíciles de estudiar al reingresar en la atmosfera terrestre. Por otro lado, se ha planteado desde hace unos años, redirigir la basura espacial hacia cráteres de la luna, generando una especie de vertedero. Todas estas opciones se deben estudiar y analizar con urgencia”, concluye el investigador de la Universidad de Antofagasta.

Informaciones Relacionadas

ULTIMAS INFORMACIONES