“No se advierte ilegalidad en la transacción extrajudicial suscrita por la Municipalidad de Antofagasta,” así de concluyente es el pronunciamiento de la Contraloría General de la República (CGR), sobre la transacción extrajudicial celebrada entre la casa consistorial y Club de Deportes Antofagasta (CDA), sobre el arriendo de una cancha de entrenamiento y sus costos asociados en el Estadio Regional Calvo y Bascuñán.
Con esto, fue desestimado el requerimiento de la concejala Karina Guzmán quien solicitó un pronunciamiento jurídico por parte del órgano contralor, concluyendo que “no advierte ilegalidad por parte de la Municipalidad de Antofagasta en la celebración de la transacción extrajudicial”, agregando que “toda vez que concurren los elementos necesarios para su suscripción, en el entendido que el cuerpo de concejales de la comuna ha tenido a la vista todos los antecedentes expuestos ante este Organismo de Control con ocasión de la solicitud de pronunciamiento en el en que ese cuerpo colegiado otorgó su anuencia para la materialización de la transacción extrajudicial cuestionada”.
Esto, luego que este tema fuera abordado en octubre del 2025 en el Concejo Municipal, donde dicho acuerdo fuera aprobado por “nueve de los diez concejales asistentes, incluida la concejala reclamante, más el voto favorable del alcalde”, resume CGR.
Desde el 2016 no había un contrato entre las partes. Tras 10 años de informalidades y tensiones, la actual administración municipal logró un acuerdo extrajudicial donde el club se comprometió al pago de $200 millones en 24 cuotas de $8.333.000, más una serie de cláusulas que velan por el cumplimiento de lo acordado y salvaguardar los intereses del municipio.
A ello se suma un contrato, en paralelo, para el uso de estas instalaciones por un pago de $3 millones mensuales, más la mantención por el campo deportivo de la cancha número 2.
El alcalde de Antofagasta, Sacha Razmilic, destacó que esto demuestra que no hubo ninguna irregularidad y que la gestión sólo buscó “poner en regla una situación anómala por más de 10 años” donde el club estaba haciendo uso de diversas dependencias, además de la cancha de entrenamiento, camarines y gimnasio sin un contrato de arriendo.
Por ello, tras conversaciones con el club se concilió a una cifra, “una forma de pago, pero sobre todo un nuevo contrato que ya está ejecutándose y pagándose mensualmente, acuerdo que fue objetado por la concejala Karina Gumzán”.
“Muy tranquilos con este espaldarazo de parte de la Contraloría respecto a lo que hemos hecho, y que también fue aprobado por los concejales, incluida la concejala Karina Guzmán, de que estamos trabajando bien y lo vamos a seguir haciendo”, resumió el jefe comunal.
