En Antofagasta se impulsa innovador proyecto biotecnológico que busca “forestar” el desierto con bacterias y hacer frente a los gases de efecto invernadero

Seremi de Ciencia visitó planta piloto ubicada en el sector industrial La Negra para conocer avances de esta tecnología desarrollada en la Región.

En el desierto más árido del mundo toma forma un avance científico que busca aportar soluciones concretas a la reducción de gases de efecto invernadero, uno de los principales desafíos ambientales del planeta. Se trata de “DESERT-TREE”, iniciativa biotecnológica desarrollada 100% en la Región de Antofagasta y que propone una innovadora manera de “forestar” zonas áridas mediante el uso de bacterias fotosintéticas capaces de capturar dióxido de carbono desde la atmósfera.

La tecnología utiliza microorganismos autóctonos del desierto de Atacama, adaptados naturalmente a condiciones extremas de radiación, salinidad y escasez hídrica, esto le permite al sistema operar con energía solar y sin utilizar agua agrícola, convirtiéndose en una alternativa sustentable especialmente diseñada para territorios afectados por desertificación, emisiones industriales y estrés climático.

Con el fin de conocer el impacto de esta nueva tecnología, el Seremi de Ciencia Héctor Bravo Vásquez visitó la planta piloto instalada en el Barrio Industrial La Negra, donde pudo conocer en terreno el funcionamiento de los módulos biotecnológicos y el alcance de esta innovación nacida en la región.

“DESERT-TREE” busca transformar emisiones contaminantes en biomasa reutilizable, la cual posteriormente puede convertirse en biofertilizantes para apoyar procesos agrícolas y recuperación de suelos. A ello se suma la incorporación de herramientas de Inteligencia Artificial que permiten monitorear en tiempo real la eficiencia fotosintética, trazabilidad de gases y comportamiento de los sistemas en ambientes extremos.

La iniciativa apunta a enfrentar desafíos ambientales locales y proyectarse como una solución replicable para otras zonas áridas del país y del mundo, posicionando a Antofagasta como un polo de innovación científica y tecnológica vinculada a sostenibilidad y cambio climático.

La directora de Rudanac Biotec, Nadac Reales, explicó que este desarrollo busca demostrar cómo las capacidades científicas y tecnológicas instaladas en la región pueden transformarse en soluciones de impacto global señalando además que “el desierto históricamente ha sido visto como un territorio hostil, pero hoy estamos demostrando que también puede convertirse en un laboratorio natural para crear tecnologías sustentables capaces de enfrentar problemas mundiales como el cambio climático. Estamos innovando desde Antofagasta para dar soluciones al país y otros territorios con condiciones extremas”.

El proyecto es impulsado por Rudanac Biotec junto a TIMAMG y cuenta con financiamiento del Gobierno Regional de Antofagasta a través del Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR), apoyo que ha permitido avanzar en la creación y validación de esta tecnología, nacida en Antofagasta.

Asimismo, se informó que durante los próximos días se realizará el lanzamiento oficial de esta iniciativa, instancia en la que se darán a conocer mayores detalles sobre el funcionamiento, alcances y proyección de “DESERT-TREE”, considerado uno de los proyectos de innovación ambiental más relevantes desarrollados actualmente en la Región de Antofagasta.

Informaciones Relacionadas

ULTIMAS INFORMACIONES