Investigador de la UA plantea alternativas para gestionar depósitos de cenizas en comuna de Tocopilla

El Dr. Arturo Reyes Román, investigador y académico del Departamento de Ingeniería en Minas de la UA, explica que existen una serie de alternativas para manejar los pasivos ambientales, aunque enfatiza, “no existe una solución única”.

 

Entre los días 11 y 20 de agosto del presente año se registraron 41,6 milímetros de lluvia en Tocopilla, un inusual fenómeno que no solo provocó un potente aluvión, sino que también un peligroso escurrimiento de agua desde un depósito de residuos asociado a la actividad termoeléctrica, generando preocupación en los habitantes del ex puerto salitrero.

 

El motivo de la alerta radica en que los residuos acopiados en el sector norte de la ciudad contendrían una serie de metales pesados, como arsénico, vanadio, níquel, plomo, mercurio y cromo, desechos resultantes de la quema de carbón y petcoke, por lo que la filtración al océano podría eventualmente dañar gravemente la vida marina.

 

Sin embargo, de acuerdo con lo que plantea el Dr. Arturo Reyes Román, investigador y académico del Departamento de Ingeniería en Minas de la UA, existen alternativas para gestionar esta clase de pasivos ambientales, aunque enfatiza, “no existe una solución única”.

 

“Las opciones incluyen el confinamiento y estabilización de los residuos, su traslado a instalaciones autorizadas o, cuando sus características lo permiten, su valorización como materias primas para nuevos materiales”. Al respecto, explica que: “Para Tocopilla, considero razonable evaluar estas alternativas sobre la base de estudios específicos y de las obligaciones ambientales aplicables a cada depósito”.

 

En este sentido, el investigador plantea que las cenizas de termoeléctricas representan un riesgo ambiental en caso de no adoptarse las medidas adecuadas de control, especialmente en caso de arrastre de partículas y elementos químicos por eventos climáticos, como el viento, lluvias o aluviones.

 

“En nuestro laboratorio hemos estudiado cenizas abandonadas en otros sectores de Tocopilla, distintas de las involucradas en el eventual escurrimiento al océano. Las cenizas volantes, por ejemplo, efectivamente pueden contener especies como arsénico, plomo o mercurio, entre otros elementos”, detalla el investigador.

 

Sin embargo, para determinar fehacientemente la presencia de elementos tóxicos es indispensable “evaluar su movilidad mediante ensayos de extracción o lixiviación y realizar análisis de aguas y sedimentos del sector afectado”.

 

Experiencia investigativa de la UA

 

En el Laboratorio de Residuos Mineros y Nuevos Materiales de la casa de estudios se manufacturó un bloque utilizando como materia base residuos mineros e industriales que pueden contener elementos potencialmente tóxicos, un exitoso proyecto investigativo que contó con el financiado de ANID-Fondef, y desarrollado en asociación con la Universidad de Kajaani de Finlandia y el apoyo de la Asociación de Industriales de Tocopilla (ASINTOC A.G.).

 

“Nuestra investigación se centra en desarrollar materiales alternativos al cemento convencional mediante tecnologías de activación alcalina, entre ellas los geopolímeros. La tecnología desarrollada permite aprovechar residuos tales como cenizas, relaves, escorias y ripios de lixiviación, formando matrices sólidas con propiedades mecánicas de interés, y que permiten encapsular y reducir la movilidad de determinados elementos químicos” señaló Arturo Reyes, jefe del proyecto.

 

Los resultados de la investigación fueron publicados en la prestigiosa revista científica Materials en el año 2025, destacando la resistencia del bloque a la compresión de aproximadamente 24 y 41MPa y los ensayos de lixiviación, que también entregaron resultados favorables para los materiales evaluados, demostrando su seguridad.

 

Nuevo proyecto

 

En base a la experiencia el investigador está liderando un proyecto junto a ASINTOC A.G., denominada URBATOC, orientada a desarrollar prefabricados para espacios exteriores a partir de cenizas abandonadas en Tocopilla y desechos mineros. Se proyecta valorizar más de 100 toneladas de residuos, además de capacitar a 100 personas y entregar asistencia técnica a las empresas locales, buscando favorecer la adopción de esta tecnología.

 

“Creo que es importante abordar este tema con seriedad y sobre la base de antecedentes científicos. La preocupación de la comunidad por los depósitos de cenizas es comprensible y debe ser atendida mediante estudios ambientales, fiscalización y acceso a información confiable. Desde la Universidad de Antofagasta hemos trabajado durante años en tecnologías que permiten transformar determinados residuos industriales en materiales con aplicaciones útiles”, enfatizó el Dr. Reyes.

 

 

 

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